Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Augusto Ibáñez

FSM

Inteligencia visceral

Me permito acuñar este nuevo concepto, quizá como reacción a la moda de inteligencia emocional que nos invade. En realidad son términos conectados: el propio DRAE dice de visceralidad “que se deja llevar por reacciones emocionales”, es decir, visceral y emocional son cara y cruz de una misma moneda. No obstante, emocional es un término ñoño, un tanto ligth, mientras visceral es una expresión que sale de tu hígado y enreda sus apéndices en los intestinos. Por eso lo prefiero.

Hablemos, pues, de inteligencia visceral. El corazón ha sido el rey indiscutible de los sentimientos y emociones, al menos en la literatura y el cine. Es cierto que la amígdala le roba protagonismo en las revistas científicas, pero en los sucesivos sanvalentines del Corte Inglés sigue sin tener rival.

Sin embargo, ahora le sale a este órgano central un duro competidor: los mismísimos intestinos.

Sí, los intestinos aspiran a lideran el pódium de las emociones. Lo he visto en un artículo sobre el “segundo cerebro”. Bueno, ya había leído varias cosas sobre este asunto, pero me llama la atención que Scientific American le dedique su atención. Te obliga a tomarlo en serio.

Segundo cerebro” es el nombre con que se conoce la red de neuronas que recubre todo el tubo digestivo, desde el esófago hasta el mismísimo ano. Son unos cien millones de neuronas, pocas si se comparan con el cerebro pero más que las que hay en la médula espinal o en el sistema nervisoso periférico, según Scientific American. Los expertos lo llaman el sistema nervioso entérico. Su función principal es liberar al cerebro de la tediosa tarea de la digestión, que requiere el control de infinidad de procesos mecánicos y químicos. Permite así que el intestino funcione de forma independiente.

Sin embargo, los investigadores creen que este segundo cerebro es demasiado complejo como para limitarse a controlar los procesos digestivos. Sospechan que influye en muchas reacciones emocionales, lo que explicaría, por ejemplo, los típicos nervios en el estómago en situaciones de estrés. Por si fuera poco, el segundo cerebro es un depósito de la todopoderosa serotonina: el 95% de este neurotransmisor se concentra en los intestinos. La serotonina es un neurotransmisor relacionado con los ciclos de sueño, el control del estrés, el control del deseo sexual, la temperatura corporal, etc. También interacciona con otros neurotransmisores relacionados con la angustia, la ansiedad y el miedo. Por ello, muchos tratamientos antidepresivos actúan aumentando los niveles de serotonina, ya que parece inhibir algunos estados asociados a la depresión.

A pesar de lo dicho, hay tareas imposibles para este segundo cerebro. Los científicos tienen claro que no puede ocuparse ocupa de pensamientos conscientes ni intervenir en los procesos intelectuales; de eso se ocupa el cerebro de verdad. Pero en los temas emocionales/viscerales, el segundo cerebro parece cumplir un importante papel.

Estoy seguro de que cualquier lector que haya llegado hasta este punto del post ya tiene, aporreando su mente, ejemplos de actuaciones del segundo cerebro, imágenes vívidas de inteligencia visceral, encarnadas en cualquiera de los mil y un programas de reallity que saturan las televisiones. Espacios donde el argumento deja paso al insulto y el silogismo al eructo soez, en una sopa intestinal de descalificación, encanallamiento y obscenidad intelectual. Todo un experimento de Neuroenterología.

Estos expertos en inteligencia visceral, bien remunerados por su copiosa provisión de inmundicias, nos demuestran que es posible actuar y sentir desde las vísceras -sentir sin pensar-, deglutiendo argumentos como quien deglute el quimo. Si alguien estuvo tentado de sugerir que estos generadores de estiércol “piensan con el culo”, sepa ahora que no es un insulto, sino una descripción objetiva. Lo dice Scientific American.



escrito el 24 de febrero de 2010 por en General,Tendencias

etiquetas: , , , , ,


4 Comentarios en Inteligencia visceral

  1. Jose Antonio Quirós Serna | 24-02-2010 a las 23:20 | Denunciar Comentario
    1

    Está muy bien que corrobore Scientific American que piensan con el culo los de los reality.

    Muy, muy bien.

    Pero tengo una pregunta, dejando aparte las ya conocidas tareas digestivas ¿hasta qué punto van las funciones de este segundo cerebro? He leído en un libro que “El conjunto de las células con función inmunitaria en el aparato digestivo es aproximadamente igual a la suma del total de inmunocitos del resto del organismo” y además, buscando información sobre “Segundo cerebro” en google he leído un enlace ¿Cuántos cerebros tenemos? de un profesor universitario de Mexico, en el que se cita la existencia de un segundo cerebro, si no he entendido mal, de carácter inmunológico.

    ¿Es esto serio?

    En fin, gracias de antemano.

  2. Jose Antonio Quirós Serna | 24-02-2010 a las 23:21 | Denunciar Comentario
  3. alambique | 25-02-2010 a las 14:05 | Denunciar Comentario
    3

    La parte inicial de la reflexión del profesor mexicano, Juan Soto, recoge una clasificación todavía muy extendida en publicaciones divulgativas. Punset, por ejemplo, trabaja sobre ella en sus conocidos libros del cerebro, de gran éxito de venta. Sin embargo, la defensa que hace Soto de un segundo cerebro formado por linfocitos me parece una exageración. El sistema linfático tiene muchas analogías con el nervioso, pero calificarlo de “sistema cognitivo” resulta excesivo.

    Es más razonable llamar “segundo cerebro” al sistema nervioso entérico. Contiene todos los neutrotransmisores del cerebro y actúa de forma autónoma. Además, tiene un papel muy relevante en el sistema inmunológico porque activa las defensas ante la presencia agentes patógenos en los intestinos. Teniendo en cuenta es ahí donde se concentra la mayoría de las toxinas y agentes patógenos, creo que sistema nervioso entérico tiene bien merecido el título de “segundo cerebro” y podría llevarse, además, el primer premio a la “defensa inmunológica”, si se convocara. Una joya.

  4. annet garcia gonzalez | 01-02-2016 a las 2:30 | Denunciar Comentario
    4

    q no se le entiende en nada no me gusto

Escribe un comentario

Recuerda que:
  • Las opiniones aquí expresadas serán responsabilidad tuya, y en ningún caso de Aprender a Pensar
  • No se admitirán comentarios que vulneren lo establecido por las leyes y por las Normas de uso de este sitio
  • Aprender a Pensar se reserva el derecho de eliminar los comentarios que considere inadecuados
Los datos serán tratados de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable. Consultar nuestra Política de Privacidad
Aprender a Pensar