Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Augusto Ibáñez

FSM

Colectivos inteligentes con individuos idiotas: la naturaleza ya lo había inventado

Interesante el debate abierto en torno al post “La gente es idiota; los grupos de gente no”.

Yo más bien diría que cuando la gente es idiota, los grupos de gente pueden no serlo, mientras que, por desgracia, cuando la gente es muy inteligente, resulta difícil formar grupos inteligentes. El problema es que para generar inteligencia colectiva hay que ser capaces sacrificar ciertos atributos de la individualidad, y eso suele estar reñido con la vanidad humana.

Para apoyar esta tesis, recurriré a un fantástico ejemplo de la naturaleza: la emergencia de inteligencia colectiva en seres absolutamente simples, como las amebas unicelulares del fango. Hace más de diez años tuve ocasión de conocer a Lynn Margulis, con ocasión de la concesión del Doctorado Honoris Causa por la Autónoma de Madrid, y pedí su colaboración para una serie de vídeos didácticos que estábamos realizando. Margulis me envió una serie de grabaciones realizadas con su hijo, Dorion Sagan, que incluía parte del material utilizado en el desarrollo de su teoría sobre la endosimbiosis. De todo su material, llamó especialmente mi atención una breve secuencia sobre las amebas sociales (mohos mucilaginosos unicelulares). Estos fantásticos organismos son simples células ameboides individuales que se desplazan por el suelo comiendo bacterias y levaduras y reproduciéndose por bipartición. Son tan elementales que, obviamente, no se les puede suponer ningún nivel de inteligencia. Es decir, son, en sentido estricto, organismos idiotas.

Sin embargo, cuando se produce una situación de estrés, por cambio brusco de las condiciones de temperatura y humedad o por falta de alimento, algunas amebas emiten una sustancia química y todas empiezan a concentrarse en un punto. Se agrupan unas con otras hasta formar una estructura de unos tres milímetros llamada  pseudoplasmodio, una especie de babosa minúscula que se desplaza por el suelo hasta alcanzar una zona suficientemente iluminada. Ahí se produce otro pequeño milagro: algunas de las antiguas amebas, que perdieron ya su individualidad al agruparse, forman un tallo sobre el que se levanta una esfera llena de esporas -cuerpo fructífero-. Las células del tallo y las que recubren la esfera mueren y forman unas estructuras de celulosa que protegen al resto. Cuando las condiciones externas son favorables y la comida abunda, el cuerpo fructífero libera todas las esporas, que vuelven a convertirse en amebas absolutamente individuales y autónomas.

Se pueden ver algunas secuencias de la vida de estos organismos, grabadas por Margulis y Sagan, en el vídeo “Pequeños pero importantes”, accesible en la dirección: http://www.librosvivos.org/videos/

¿Qué hace que unos seres tan anodinos actúen colectivamente de forma inteligente? Lo obvio es el mecanismo, una sustancia señalizadota (o quimiotáctica) que según recuerda Punset, es denominada acrasina por John Bonner, en recuerdo de la bruja del poema de Edmund Spencer que atraía a los hombres a su lado y luego los convertía en bestias.

Pero la razón última de la emergencia de esa inteligencia colectiva es más difícil de entender. ¿Imaginan lo que podrían lograr los seres humanos, infinitamente más inteligentes que una ameba, si fueran capaces de imitar un comportamiento similar? Probablemente, cuanto mayor es la inteligencia individual más difícil es crear una inteligencia colectiva, porque esto requiere sacrificios extremos que son incompatibles con un individualismo sobrevalorado.

(Para ampliar sobre estos organismos, hay enlaces muy interesantes en la web).



escrito el 10 de Enero de 2010 por en El porqué de las cosas,General

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2 Comentarios en Colectivos inteligentes con individuos idiotas: la naturaleza ya lo había inventado

  1. Jose Antonio Quirós Serna | 10-01-2010 a las 15:16 | Denunciar Comentario
    1

    Lo peor de todo es que esta explicación, en lo que al cambio climático se refiere, no satisfaría políticos y empresarios. Y seguirían ciegamente obstruidos en su individualismo.

    El porqué de las cosas.
    Mola.

    Me quedo.

  2. alambique | 13-01-2010 a las 19:23 | Denunciar Comentario
    2

    Lo grave del problema del cambio climático es que la objetividad científica (con sus limitacione, claro) ha dejado su sitio a la ideología, de modo que no es posible saber si lo que nos dicen es lo que es o lo que debería ser o lo que conviene que sea. ¡Nos tratan como a amebas!

1 Enlace externo en Colectivos inteligentes con individuos idiotas: la naturaleza ya lo había inventado

  1. 1

    […] Por esta y otras grandes aportaciones recibió en 1998 el doctorado honoris causa por la Autónoma de Madrid, y en 1999 la Medalla Nacional de Ciencia de los Estados Unidos. En realidad recibió una docena de doctorados honoris causa, y fue precisamente durante la ceremonia de nombramiento como Doctora Honoris Causa en la UAM cuando tuve mi primer encuentro con ella. Lynn era jovial y cercana, amante de la divulgación y muy sensible a la enseñanza de las ciencias. Se ofreció a colaborar en el proyecto de vídeos didácticos Ciencia en Acción, que estábamos desarrollando en SM, y colaboró con algunas explicaciones básicas de su teoría orientadas a alumnos de ESO. También me facilitó una pequeña serie de grabaciones de microorganismos que ella había obtenido en su laboratorio, con ayuda de su hijo Dorion Sagan. Precisamente me referí a una de estas grabaciones en un post publicado en este blog el año pasado (“Colectivos inteligentes con individuos idiotas: la naturaleza ya lo había inventado”). […]

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