Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Augusto Ibáñez

FSM

Ética para tiburones

Recientemente vi al mismísimo Mario Conde en Intereconomía -valga la redundancia- dando lecciones de ética, nada menos. Aún sin superar los efectos del impacto entré en su blog, donde ya no me sorprendió ver sus ataques contra la derecha clásica -“altavoz del dogma católico”- de la que se desmarca. La derecha que representa Conde es más sutil y tecnócrata, de la de “toma el dinero y corre”, aunque los tiburones que siguen esta exitosa corriente son ambidiestros, no solo de derechas.

En la nueva escuela de ética para tiburones no sorprende encontrar lecciones que presentan el aborto como una mera cuestión personal o que identifican lo moral con lo democrático. Así lo expresa el maestro Conde:

“Si dicen que hay leyes inmorales y criminales que son inaceptables para su Moral, ¿qué quiere decir semejante contundencia dialéctica? ¿Que su Moral está por encima de la voluntad ciudadana expresada democráticamente?”

Aun a riesgo de contradecir a esta influyente escuela de ética (“poderoso caballero es don dinero”), me viene a la mente una conversación con un profesor de San Antonio que me confesó que su familia conservaba las escrituras de propiedad de los esclavos que habían pasado por su casa. Reconocía que se avergonzaba de este pasado y que le hubiera gustado haber estado en esa época para remediarlo. No lo hubiera tenido fácil porque en ese momento la ley no reconocía a los esclavos los derechos de una persona.

Permítanme recrear un diálogo ficticio, imaginando la conversación de este profesor con sus convecinos de San Antonio tras su viaje en el tiempo:

– ¿Por qué atacas a ese esclavo? Es humano.

– No es humano, sino un simple esclavo –le respondería el vecino.

– No tienes derecho a maltratarlo de ese modo. Tiene derechos.

– Me pertenece y la ley me permite hacer con él lo que me plazca. Puedo destruirlo si me apetece, y es legal.

– Pero un esclavo debería tener los mismos derechos que tú y que yo. La esclavitud es una inmoralidad y tiene que ser prohibida.

– No te metas en cuestiones morales. La esclavitud es un asunto estrictamente personal. Si no estás de acuerdo no lo hagas, pero no impongas tu moral a los demás.

 ¿Verdad que es un diálogo verosímil? Evidentemente hoy sabemos que la esclavitud es inmoral, aunque en ese momento fuera legal o hubiera sido aceptada democráticamente. Con el aborto ocurre algo parecido. Evidentemente puede ser legal y es lógico normativizarlo y despenalizarlo, pero eso no lo convierte en un derecho universal ni permite recluirlo en el ámbito de la moral personal.

Para demostrarlo sugiero el experimento de sustituir, en el diálogo anterior, la palabra “esclavo” por “embrión” y “esclavitud” por “aborto”, y véase que el resultado no solo es un diálogo verosímil, sino que que recuerda llamativamente a las posturas de muchos tertulianos. Cuidado con esos enfoques individualistas y egocéntricos, no sea que en el futuro nuestros biznietos tengan que avergonzarse de nosotros, como el profesor de San Antonio. Como decía en un post anterior, lo razonable es abordar estos temas desde la reflexión y con argumentos, no desde las ideologías; hay que huir del blanco y negro puro y buscar la verdad en los matices grises.



escrito el 11 de diciembre de 2009 por en El porqué de las cosas,General

etiquetas: ,


Escribe un comentario

Recuerda que:
  • Las opiniones aquí expresadas serán responsabilidad tuya, y en ningún caso de Aprender a Pensar
  • No se admitirán comentarios que vulneren lo establecido por las leyes y por las Normas de uso de este sitio
  • Aprender a Pensar se reserva el derecho de eliminar los comentarios que considere inadecuados
Los datos serán tratados de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable. Consultar nuestra Política de Privacidad
Aprender a Pensar